Hoy he recibido una gran alegría. He llevado Ximo al veterinario un poco temeroso, pues por un lado está más contento, exigente con los mimos que se merece y no moja su cama ni el suelo de la habitación en la que está. Pero por otro lado era posible que el hecho de que no mojara era debido a que estaba otra vez atascado.
El resultado ha sido que tenía la vejiga vacía, sin pipi, por lo que es capaz de controlar casi perféctamente. Digo casi perféctamente porque de vuelta a casa se ha meado en el transportín. Yo creo que es a causa del trajín del viaje en coche y de que pocos minutos antes el veterinario le había palpado la vegiga. Por eso no le voy a dar por ahora mayor importancia que la del stress del viaje. Además hoy no se ha mareado en el coche. Vamos a ver si entre hoy y mañana va funcionando ese músculo de la vegiga y puede empezar a hacer vida normal, esto és: salir de la habitación y jugar conmigo por toda la casa. Bien conmigo y con Pepe, el nuevo gatito que adopté la semana pasada. Ahora que empieza el cole solo por la mañana podré dormir la siesta en el sofá con ellos. Estoy deseandolo y creo que ellos tambien.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada