Hace mucho tiempo que descubrí que los finales siempre son muy largos. Lo descubrí cuando hace unos años, viajaba todos los viernes desde Valencia o Castellón hacia Benidorm. Los muchos kilómetros hacia Benidorm los hacía en un santiamén, pero cuando llegaba al tunel del mascarat y al salir veía la bahía de Altea y la Serra Gelada (y con ello mi Benidorm) el ansia por llegar hacía que esos escasos 20 kilómetros se me hicieran eternos.
Es precisamente eso lo que me está pasando en estos momentos en dos frentes en concreto.
Por una parte ya estamos a mediados de mayo y queda poco más de un mes para el final del curso, pero son tantas las cosas que hay que hacer entre evaluaciones, memorias, concurso de coros escolares, listas de libros, actas de reuniones de ciclo, festival de fin de curso… que se me está haciendo el mes tremendamente agotador.
Por otra parte tenemos la enfermedad de Ximo, mi gato. Solo queda una hora para que Oscar le quite la sonda que lleva desde hace una semana, pero ha sido tan dura la semana, que estoy realmente agotado. Toda la semana comprobando si la sonda le funcionaba bien, pendiente de que bebiera, de que comiera, de darle unos mimos para que estuviera animado, dándole cada noche la pastilla de antibiótico, viendo como por culpa del dichoso embudo no podía lavarse. Esta tarde se me va a hacer eterna, pues tendré que limpiar la habitación donde ha estado esta semana, cortarle las uñas para evitar arañazos cuando vaya a bañarle… y preparando las cosas del nuevo hermanito de Ximo. Si, mañana llega a casa Pepe, un gatito de seis semanas que me han ofrecido adoptar. Es una locura, más trabajo, el estrés que puede conllevar los celos entre ambos o la no adaptación. Conociendo a Ximo creo que no va a haber problemas.
Pues eso, que los tramos finales son los más largos.
Vamos a ver… os contaré.
Es precisamente eso lo que me está pasando en estos momentos en dos frentes en concreto.
Por una parte ya estamos a mediados de mayo y queda poco más de un mes para el final del curso, pero son tantas las cosas que hay que hacer entre evaluaciones, memorias, concurso de coros escolares, listas de libros, actas de reuniones de ciclo, festival de fin de curso… que se me está haciendo el mes tremendamente agotador.
Por otra parte tenemos la enfermedad de Ximo, mi gato. Solo queda una hora para que Oscar le quite la sonda que lleva desde hace una semana, pero ha sido tan dura la semana, que estoy realmente agotado. Toda la semana comprobando si la sonda le funcionaba bien, pendiente de que bebiera, de que comiera, de darle unos mimos para que estuviera animado, dándole cada noche la pastilla de antibiótico, viendo como por culpa del dichoso embudo no podía lavarse. Esta tarde se me va a hacer eterna, pues tendré que limpiar la habitación donde ha estado esta semana, cortarle las uñas para evitar arañazos cuando vaya a bañarle… y preparando las cosas del nuevo hermanito de Ximo. Si, mañana llega a casa Pepe, un gatito de seis semanas que me han ofrecido adoptar. Es una locura, más trabajo, el estrés que puede conllevar los celos entre ambos o la no adaptación. Conociendo a Ximo creo que no va a haber problemas.
Pues eso, que los tramos finales son los más largos.
Vamos a ver… os contaré.

1 comentarios:
amén, a ver si acaba ya el selectivo, muerte al 2ndo de bach
Publicar un comentario en la entrada