lunes 24 de diciembre de 2007

Apoteosis musical

Han pasado casi 24 horas desde el gran concierto que dimos ayer en el Benidorm Palace. Fué el resultado de horas de trabajo intenso; se trabajó como nunca se había trabajado en esta banda.
No recuerdo tres ensayos en tres dias consecutivos: el viernes tres horas seguidas, de 10 de la noche a 1 de la mañana sin descansos, sin rechistar y con el máximo de silencio durante el ensayo. El sábado desde las 11 y media hasta las dos y el domingo madrugón para ensayar desde las nueve y media hasta apenas media hora antes del concierto. Por eso la banda sonó con esa energía, por eso sonó con esa calidad, por eso todos y cada uno de los músicos que estábamos allí nos lo pasamos pipa, por eso el concierto se nos hizo corto, por eso el público disfrutó tanto...
Es cierto que los que tocamos somos nosotros, los que soplamos, los que movemos el arco y los que percuntimos los instrumentos... pero ayer teníamos a una persona delante que nos mostró el camino para tener no solo tocar mejor, sino tambien para llegar más lejos de lo que es meramente tocar notas: llegamos a expresar, a transmitir, a hacer música, a difrutar. Este hombre aparte de sus conocimientos, que son muchos, nos transmitió con cada palabra, con cada gesto su gran energía, su gran amor por la música. La forma de decir las cosas, ese cariño con el que nos hablaba, contagiaba. Hemos descubierto no solo a un grán músico, sino a un gran comunicador. Este hombre no es un profesor, aunque ejerza como tal en su vida profesional: es mucho más. Yo lo elevo a la categoría de maestro, que aunque en realidad los profesores cobren más, tengan mejor horario, los maestros hacen una labor en la que entra mucho màs la psicología, la motivación, el cariño. Yo se de lo que hablo porque he ejercido como profesor y como maestro y me siento orgulloso de ser maestro. Pues bien, Iborra no habla como un profesor, habla como un maestro, como un verdadero maestro de escuela, una persona cariñosa, cercana.
Me da pena comprobar como la noticia que se desprende del gran fin de semana en la prensa no es musical, sino de otro caríz, de enfrentamiento, de lucha interna. Me da pena que haya compañeros que se hayan perdido todo este disfrute musical: me hubiera gustado que hubiesen estado allí para disfrutar lo mismo que disfruté yo, pero no entre el público, sino en el escenario y por supuesto en la gran semana de ensayos que hemos disfrutado, porque os diré una cosa, si hemos disfrutado en el concierto, en los ensayos ha sido el acabose, una pasada de verdad.
Me gustaría que se hablara única y exclusivamente de música, no de política. La música no es un "quitate tu pa ponerme yo", es otra cosa. Es lo que hemos vivido esta semana con este señor. Es el gran ambiente que se ha vivido dentro de la sociedad.
Como dije un día en este "escaparate", a mi me da igual los viajes que me ofrezca la banda, me da igual las cestas que me ofrezca la banda, me da igual si me da dinero en fiestas o no... lo realmente importante es la música. Hace 19 años (2 como educando y 17 como músico de la anda) entré porque amaba la música. Ahora sigo porque amo la música por encima de todo. Nunca he dejado de asistir porque el director no me gustara, o porque la directiva no me gustara, o porque había gente que no me dirigía la palabra. Si hubo pequeñas épocas en las que dejé de asistir fueron por motivos exclusicamente personales.
Me gustaría que se siguiera por este camino de apostar por la música en mayúsculas, y no solo limitarnos a tocar las notas y pasar los conciertos como un mero trámite. Me gustaría que cada actuación fuera especial, que cada vez que nos enfrentáramos (mejor acercáramos) al público tuvieramos como premisa aquello de "intenta tocar siempre bien, pero nunca mal". Eso se consigue con una motivación, pero con una motivación excusivamente musical, como ha pasado en este concierto... si después nos regalan algo: una picaeta o lo que sea, pues mejor, pero que sea como cuando después de una buena comilona te dan un pastelito de regalo: tu has ido al restaurante por la comida, no por el pastelito del final, que si aparece, bien, pero sino... lo que has disfrutado comiendo no tiene nombre.
Bueno, pues como parece que es mi última aportación en este escaparate antes de la noche buena, desearos que si la noche buena la entendeis como estar en compañia de vuestros seres queridos, la familia y los amigos y disfrutar de ello, que como me sucede a mi, la noche buena sea todos los días del año. Porque para mi, la noche buena es una noche más del año, y digo esto porque en cualquier momento del año tengo a mi disposición a la gente que quiero, con lo que no es una noche particularmente extraordinaria, o por lo menos para mi es tan sumamente extraordinaria como todas las noches, todos los dias del resto del año.
Be, no m'enrolle mes: Bon Nadal.

sábado 22 de diciembre de 2007

Gonzalo Crack

Hoy de nuevo voy a hablaros de música, como casi siempre. En concreto os voy a hablar de un chico que en breve será uno de los actores protágonistas de la música en Benidorm.
Es un chico muy joven, pero con una ilusión desbordante, unas ganas locas por hacerse un hueco en esto de la música. Uno de los muchos talentos que no deja de dar la factoría Unión Musical.
Este jóven artista toca el oboe, un intrumento que bien tocado es una delicia, pero que en manos no adecuadas es un infierno. Gonzalo eleva la interpretación del oboe a la categoría de postre delicioso. Sus intervenciones cada vez me sorprenden más por la calidad y la seguridad que imprime en ellas. Escuchando su oboe no estás pendiente de si va o no a fallar, te limitas a disfrutar.
La historia de Gonzalo no es la de un talento descubierto desde un principio. Gonzalo es el ejemplo de como la ilusión, el trabajo y el esfuerzo constante pueden hacer que se llegue muy lejos. En estos momentos está a un nivel muy alto, tiene muy claros conceptos como la musicalidad y las emociones en la música. Las expresa perféctamente.
Lo mejor de Gonzalo no es el presente: es el futuro impresionante que tiene en el complicado mundo de la música. Todo depende de si mantiene la ilusión y las ganas de trabajar. o se que si.
Desde Gonzaga no ha habido un oboe así en la banda. De alguna manera, Gonzalo es discípulo de "Tonin", puesto que yo lo he sido y Gonzalo ha sido mi alumno de solfeo durante un año. El gran aprecio que le tengo a mi primer maestro y la influencia que su forma de trabajar ha tenido en la mia hace que Gonzalo sea discípulo suyo también.
Y además de todo eso, Gonzalo es mi amigo.

domingo 16 de diciembre de 2007

17 años

Hoy, ya día 16 se cumplen 17 años desde que un jovencito de 16 años fué recibido en el escenario del Benidorm Palace por Don Rafael como nuevo miembro de la banda.
Diecisiete años dan para mucho, muchas anecdotas, mucha música, muchos conciertos, actuaciones, muchos aprendizajes... Podría hacer una lista con los mejores momentos y los peores... bueno, pués allá va.
De los mejores momentos, evidentemente me quedo con el principio, ese pasacalles delante de la banda del sábado después de que la banda me recogiera.
Mi primer solo con el fliscorno en Diego de Acebedo; el accidentado solo de Alma de Dios del 13 de noviembre del 94 (uno de los días más felices de mi vida), mi debut como director con la banda juvenil, el viaje a Asturias donde conocí a una chica muy especial, el triunfo en Cheste en el 93; mi entrada en la escuela de música de la banda como profesor, el solo del himno regional de hace dos años en el Benidorm Palace; el honor de tocar como solista al lado de mi amigo Cesar en Las Dos Comadres, los momentos en los que he visto triunfar a alumnos que han pasado por mi aula en algún momento, el día en que mis compañeros de la bandeta jove me dieron aquella felicitación navideña casera y que guardo con tanto cariño, cuando dirigí el coro del la escuela de música en Santa Cecilia...
los peores momentos son pocos, así que no los voy a ombrar... bueno solo uno. El día que llegué a la banda después de unas fiestas en Callosa y descubrí que no podía tocar ni una sola nota. Claro, que ese momento malo tuvo después la consevuencia de uno inmejorable: cuando meses después, ensayando el pasodoble Unión Musical de Benidorm noté que el labio ya me funcionaba un poco y pude tocar algunas notas. El hecho de volver a poder tocar fue una alegría inmensa.
En la banda he crecido, me he formado, he conocido a gente extraordinaria, verdaderos amigos a los que les tengo un aprecio grandísimo. He aprendido mucho, sobre la música y sobre la vida. De verdad que no se que sería de mi vida sin la Unión Musical de Benidorm.
Algunos pensareis que soy monotemático, la banda, siempre la banda. Siento si os aburre, pero indefectiblemente forma parte de mi vida. Decía no recuerdo quien algo como "yo soy yo y mis circunstancias". Sin la banda no se podría escribir mi pequeña historia vital.
Siempre que viene una madre a hablarme de su hijo le recomiendo encarecídamente que lo apunte a aprender música, que es una inversión de futuro como yo digo, que pruebe un año o dos y después que decida el niño o la niña. Para mi, la música en general y la banda en particular solo tiene ventajas.
Dice un músico que conozco que los músicos somos gente superior a las demás personas porque además de ser personas, somos músicos. Puede que la frase sea un tanto exagerada, pero lo que no cabe ninguna duda es que ser músico es algo especial, es un privilegio que te da la vida y que además todo el mundo puede acceder a ese privilegio.
No se, es genial esto de ser músico.
Y que lleguen 17 años más como mínimo...

viernes 14 de diciembre de 2007

Vaya semanita

Las cinco y media de la tarde y acabo de llegar del cole. Mi garganta está muy cansada de tanto hablar, de tanto cantar, de tanto forzar la voz. No me apetece nada hablar, solo estar en silencio y relax.
Ha sido una semana muy ajetreada, con ensayos por todas partes, mucho trabajo en el cole, de un lado a otro. Esta noche me queda el último ensayo de la semana y mañana descansaré, o por lo menos haré otras cosas, me relajaré. Y el domingo de nuevo al lio: por la mañana al concierto de la juvenil y por la tarde al festival escolar en el Palace, en el que dirijo al coro del cole acompañado por dos trompetas y dos trombones que se han brindado a ayudarme (gracias María, Axel, José Fernando y Cesar). Creo que puede ser chulo el festival. Por lo menos intentaremos pasarlo lo mejor posible.
La semana siguiente tenemos la gran traca final. Varios ensayos con la banda, varios ensayo con la coral, los festivales de villancicos del cole el jueves y el viernes, la cena de profes del jueves, la comida de profes del viernes con amigo invisible incluido y alguna sorpresa más, el concierto de la coral del viernes, el ensayo de la banda justo después, la fiesta de Santa Cecilia del sábado en la banda, el concierto de la coral el sábado por la noche y por fin el concierto de Santa Cecilia del domingo por la mañana... menos mal que el lunes ya no hay clase. ¡Ah!, y la lluvia de millones del sábado por la mañana...
Son muchas cosas, pero intentaremos ir poco a poco y disfrutar al máximo de cada una de ellas.
Quería comentar una cosita sobre lo que está sucediendo en la banda de música. No quiero entrar a valorar las decisiones tomadas ni hace un mes ni las de hace un año.
Me da mucha pena la imagen que estamos dando unos y otros de nuestra querida banda. Dentro de una semana tenemos un concierto muy importante con un director extraordinario. Un programa que si bien a algunos les puede parecer flojo, bien tocado puede ser, será precioso. Lo importante no es si una obra es fácil o difícil, grande o pequeña sino si está bien tocada o no. Cualquier cosa bien tocada es extraordinaria.
Me da pena que algunos compañeros, se estén perdiendo las enseñanzas que yo y otros estamos recibiendo de este señor, de verdad, es una maravilla.
Me alegra ver como algunos músicos de la banda vecina, l'illa se han acercado a tocar en este concierto con nosotros simplemente por disfrutar de la música, demostrando que han pasado 10 años y ya no hay ese ambiente de rivalidad entre las dos entidades. Somos músicos, somos de Benidorm, es fantástico poder tocar juntos.
Yo solo se hacer música y es lo que intento hacer, como dije un día en este mismo blog, al margen de quien esté con el palito, o en despacho del presidente. A mi me gusta tocar y eso es lo que hago, con mejor o peor resultado. En este tiempo, en reuniones, en prensa, en los foros, se ha hablado de todo... menos de música. Yo solo quiero hablar de música, de hacer música, pero música de verdad. No hay que confundir el hacer notas, pianos, fuertes, legatos con la música. La música es algo más, mucho más. Es un sentimiento, una vivencia, un estado de ánimo. Tengo un amigo que toca muy bien, pero que muy bien su instrumento, lleva muchos años, tiene una técnica exquisita... y ahora está empezando a hacer un poco de música, cada vez más me transmite más cosas, más emociones. Por momentos transmite lo que ha de transmitir un músico. Y no tiene nada que ver con la brutal técnica que él tiene, sino más bien con sus vivencias, con su experiencia vital... eso es la música. Yo a veces, también consigo hacer música, y es muy satisfactorio, de verdad.
¿Porqué no nos dejamos de historias, viajes, cestas de navidad, regalos, dinero, poder y nos ponemos a lo que realmente importa que es la música? Recordemos que en teoría somos la UNIÓN MUSICAL y que tenemos que hacer honor a esas dos palabras. Sobre la tercera: BENIDORM, decir que la mayoría somos de Benidorm, pero hay gente de otros pueblos... no creo que sea malo. ¿Alguien me puede decir cuantos valencianos hay en el Valencia? ¿O cuantos barceloneses en el Barça? ¿O cuantos getafenses en el Getafe? Por no hablar del número de chicos nacidos en el gran barrio de Vallecas que hay en el Rayo Vallecano...
Esta noche hay ensayo y me encantaría ver a personas que hasta ahora no han asistido por las razones que sean a la banda. Las cosas no creo que se solucionen de otra manera que no sea tocando y poniendo lo mejor de nosotros mismos delante del atril.
Cuidaos.

sábado 1 de diciembre de 2007

¡Qué pasada...!

Hace un par de horas que ha acabado el ensayo de la banda... y sigo alucinado. Hoy teníamos el primer ensayo con Joan Iborra. Había mucha espectación, con un currículum tan extenso, dudábamos del tipo de persona nos encontrariamos... creo que nos ha metido a todos en su bolsillo.
Desde el principio ha mostrado sus intenciones, su principal intención: mostrarnos la idea que tiene él de la música, que no es otra que la de disfrutar y hacer disfrutar al público. Entiende que hacer notas, pianos, fuertes, el solfeo, la medida... no es música. La música es otra cosa, es expresar sentimientos, es vivirlos y hacer vivirlos al que te escucha y porque no, al que te ve. Una cosa es ejecutar una partitura y otra cosa es interpretarla.
Por primera vez en mucho tiempo, me lo he pasado bien tocando, hoy he aprendido un montón, y eso me encanta. El tiempo se me ha pasado volando, hubiera estado un par de horas más tocando allí.
Hoy ha sido un ensayo un poco de toma de contacto, de leer cosas, la obertura festiva de Shostakovic, Cuadros de una exposición de Mussorsgky, La canción del olvido de Serrano. Aún así nos ha explicado como era cada música, nos ha puesto ejemplos, ha dado algunas pinceladas de lo que pueden ser estos dos meses. Evidentemente, se va a poner exigente, va a pedirnos el máximo de nosotros mismos, pero yo estoy dispuesto, como en todos estos 17 años que llevo tocando en la banda.

Hace unos años que para mi, la banda había perdido todo su atractivo, la ilusión de los primeros años había desaparecido. Con esfuerzo y no desesperando he podido tener una continuidad en esto de la música, unas veces más otras menos. Habia llegado un momento en que me estaba dejando llevar. No se si voy a recuperar la ilusión de los primeros años, pero con vivir momentos como el de esta noche o los que viví con Vilaplana, con Vicent Chulià o por momentos con Rafael me conformo.

El ensayo de hoy, me vale por todas las cestas que me han dado la banda a lo largo de estos 17 años, os lo puedo asegurar.