Ha sido una semana un poco complicada, con algunas preocupaciones. Parece que después de todo las cosas se calman se empiezan a ver mejores perspectivas.
Todos sabeis lo que significa El Mussol para mi. Pues bien, para nuestra desgracia, esta semana nos quedamos sin local ¡dos veces!
Teniamos un local muy chulo apalabrado desde marzo, con una señal dada incluso. Menos mal que hicimos un contrato privado con el nombre y el DNI del sujeto que nos iba a alquilar el local. Por las razones que sean, el hombre se ha echado atrás a muy poco de las fiestas (son en Noviembre) y ahora esperemos que nos de el dinero. Se que tenemos las de ganar y que al final nos lo devolverá, pero es que es mucho dinero.
El lunes, la presi y yo nos fuimos “de excursión” a buscar local. Dos días pateándonos el centro de Benidorm. Encontramos uno, en el centro grande, nuevo, bien situado, con un lugar donde los niños pudieran jugar, con posibilidad de hacer dos zonas, una privada y otra pública, con cocina para que mi Poli hiciera sus gachas y sus migas con chocolate. Además, a un precio muy interesante, viendo como está el percal. La sorpresa nos viene cuando parece que la comunidad de propietarios les prohibe (en mi opinión fuera de toda lógica y me atrevería a decir que ilegalmente) alquilar el local. Así que nuestro gozo en un pozo. Ayer reunión en dicho local. Yo me encontraba muy abatido, pero vi que la gente se animaba, que lejos de hundirse se iba para arriba “estas fiestas serán las mejores, estemos donde estemos”… y ciertamente me animó. Llegué a mi casa más animado. La verdad es que mientras estemos juntos y unidos, me da igual estar en un cuchitril y comer chopped en vez dejamón serrano. Eso lo veo en el ambiente y me da ánimos, la gente tiene ganas de pasarlo bien y eso es importante.
Desde ayer hay un inquilino en casa. Se llama Ximo y es un precioso gato gris oscuro casi negro que me regaló Mª José. Apenas tiene 3 meses, pero es muy cariñoso, creo que nos vamos a llevar bien. Pero por otro lado tengo a Pirata y al llegar Ximo he doblado mis esfuerzos para que Pirata se sienta querido, cada dos por tres voy a darle mimos que vea que aunque tiene un hermanito, para mi es Pirata, mi perro, mi amigo mi compañero. Ya los he presentado y no ha funcionado bien, pero con paciencia se solucionará, estoy seguro.
Hablaba con mi amiga Carolina un día después de almorzar sobre el amor y todas esas cosas. Y llegábamos a la conclusión de que el amor no se divide, se multiplica. Uno no tiene una cantidad de “kilos de amor” (o cariño, llamadlo como querais) para dar y no se puede salir de esa cantidad. Al revés, es multiplicable las veces que quieras. Lo digo por lo de tener un nuevo animal en casa, por el hecho de tener más gente en la vida a quien apreciar. Lo sabrán mejor los que han sido padres.
Sobre el interesante artículo de mi amigo Agostí en su blog http://agostitirali.blogspot.com recomendaos primero que lo leais y decirle a él que suscribo enteramente sus palabras, que a veces uno quiere estar enamorado, pero que por las razones que sean no lo está. Que es un sentimiento maravilloso que a veces aparece y otras te pasas meses pensando que el amor es un invento del corte ingles para vender perfumes. Llegas a pensar que nunca serás capaz de albergar ese sentimiento. Pero te digo una cosa Agostí, amigo mio: ese sentimiento existe y cuanto menos te preocupes por él, más pronto aparecerá: lo se por experiencia. Tengo una muy buena amiga que hace poco me confesó que estaba enamorada de un chico, y que parece que el sentimiento era mutuo. Solo hay que verle su sonrisa y sus ojos para comprobar cuan es de feliz. Yo le digo muchas veces que me da envidia, que me gustaría volver a sentir algo así por alguien. Pero mientras tanto no llega, amigo Agostí, disfrutemos de la amistad, de la música, de la trompeta, de los goles del Valencia, del plisplai, de un buen café, de un buen concierto, de las victorias de Alonso, de los pasodobles de Vilaplana, de los discos de Maurice, de las cenas en el xino, de las copas en el Massai… de los partidos del Numancia contra el Sporting en el bar con unos xatos de vino. Todo llegará, esto seguro.
Además, y sin que nadie nos oiga: tu y yo tenemos una ventaja que solo tienen unos pocos en el mundo: tenemos la firmeza, la claridad, la fuerza de la trompeta y por otro lado, la ternura y la sensibilidad del fliscorno. Además, tu todavía tienes más: el sabor sencillo y cercano de la dolçaina y el laud. Así que: piano, piano. Todo llega amigo
Todos sabeis lo que significa El Mussol para mi. Pues bien, para nuestra desgracia, esta semana nos quedamos sin local ¡dos veces!
Teniamos un local muy chulo apalabrado desde marzo, con una señal dada incluso. Menos mal que hicimos un contrato privado con el nombre y el DNI del sujeto que nos iba a alquilar el local. Por las razones que sean, el hombre se ha echado atrás a muy poco de las fiestas (son en Noviembre) y ahora esperemos que nos de el dinero. Se que tenemos las de ganar y que al final nos lo devolverá, pero es que es mucho dinero.
El lunes, la presi y yo nos fuimos “de excursión” a buscar local. Dos días pateándonos el centro de Benidorm. Encontramos uno, en el centro grande, nuevo, bien situado, con un lugar donde los niños pudieran jugar, con posibilidad de hacer dos zonas, una privada y otra pública, con cocina para que mi Poli hiciera sus gachas y sus migas con chocolate. Además, a un precio muy interesante, viendo como está el percal. La sorpresa nos viene cuando parece que la comunidad de propietarios les prohibe (en mi opinión fuera de toda lógica y me atrevería a decir que ilegalmente) alquilar el local. Así que nuestro gozo en un pozo. Ayer reunión en dicho local. Yo me encontraba muy abatido, pero vi que la gente se animaba, que lejos de hundirse se iba para arriba “estas fiestas serán las mejores, estemos donde estemos”… y ciertamente me animó. Llegué a mi casa más animado. La verdad es que mientras estemos juntos y unidos, me da igual estar en un cuchitril y comer chopped en vez dejamón serrano. Eso lo veo en el ambiente y me da ánimos, la gente tiene ganas de pasarlo bien y eso es importante.
Desde ayer hay un inquilino en casa. Se llama Ximo y es un precioso gato gris oscuro casi negro que me regaló Mª José. Apenas tiene 3 meses, pero es muy cariñoso, creo que nos vamos a llevar bien. Pero por otro lado tengo a Pirata y al llegar Ximo he doblado mis esfuerzos para que Pirata se sienta querido, cada dos por tres voy a darle mimos que vea que aunque tiene un hermanito, para mi es Pirata, mi perro, mi amigo mi compañero. Ya los he presentado y no ha funcionado bien, pero con paciencia se solucionará, estoy seguro.
Hablaba con mi amiga Carolina un día después de almorzar sobre el amor y todas esas cosas. Y llegábamos a la conclusión de que el amor no se divide, se multiplica. Uno no tiene una cantidad de “kilos de amor” (o cariño, llamadlo como querais) para dar y no se puede salir de esa cantidad. Al revés, es multiplicable las veces que quieras. Lo digo por lo de tener un nuevo animal en casa, por el hecho de tener más gente en la vida a quien apreciar. Lo sabrán mejor los que han sido padres.
Sobre el interesante artículo de mi amigo Agostí en su blog http://agostitirali.blogspot.com recomendaos primero que lo leais y decirle a él que suscribo enteramente sus palabras, que a veces uno quiere estar enamorado, pero que por las razones que sean no lo está. Que es un sentimiento maravilloso que a veces aparece y otras te pasas meses pensando que el amor es un invento del corte ingles para vender perfumes. Llegas a pensar que nunca serás capaz de albergar ese sentimiento. Pero te digo una cosa Agostí, amigo mio: ese sentimiento existe y cuanto menos te preocupes por él, más pronto aparecerá: lo se por experiencia. Tengo una muy buena amiga que hace poco me confesó que estaba enamorada de un chico, y que parece que el sentimiento era mutuo. Solo hay que verle su sonrisa y sus ojos para comprobar cuan es de feliz. Yo le digo muchas veces que me da envidia, que me gustaría volver a sentir algo así por alguien. Pero mientras tanto no llega, amigo Agostí, disfrutemos de la amistad, de la música, de la trompeta, de los goles del Valencia, del plisplai, de un buen café, de un buen concierto, de las victorias de Alonso, de los pasodobles de Vilaplana, de los discos de Maurice, de las cenas en el xino, de las copas en el Massai… de los partidos del Numancia contra el Sporting en el bar con unos xatos de vino. Todo llegará, esto seguro.
Además, y sin que nadie nos oiga: tu y yo tenemos una ventaja que solo tienen unos pocos en el mundo: tenemos la firmeza, la claridad, la fuerza de la trompeta y por otro lado, la ternura y la sensibilidad del fliscorno. Además, tu todavía tienes más: el sabor sencillo y cercano de la dolçaina y el laud. Así que: piano, piano. Todo llega amigo
